
“No hay nada más práctico que una buena teoría”
En el campo de la preparación de oposiciones, existen una serie de casos, muy raros en la práctica, en los que basta una sola palabra para caracterizar a un preparador. Cuando un opositor a Abogados del Estado oye la palabra “Quico,” sabe inmediatamente que con ello se alude a Francisco Pérez-Crespo, uno de los preparadores más veteranos, solventes y acreditados con los que contamos hoy día; de ello da fe y testimonio la larga lista de discípulos suyos ingresados en este Cuerpo, entre los que se encuentra la que esto escribe.